División del trabajo
Cuando las labores de
un cargo alcanzan un volumen de tal magnitud, o cuando su naturaleza se vuelve
tan heterogénea que no pude ser atendida por un solo individuo, es necesario
dividir dichas actividades y asignarlas a otras personas, a través del proceso
de delegación de deberes. tal procedimiento de asignación se denomina "la
división del trabajo" y constituye una de las bases de la organización. Se
puede definir como "la localización eficiente de actividades entre
individuos y entre unidades organizativas".
La división del trabajo exige que las diferentes labores se
organicen de suerte que haya posibilidades de asignarlas a individuos. Precisa,
además, que establezcan normas de actuación para las distintas personas o
unidades administrativas que intervienen en la organización, a fin. de mantener
uniformidad en las decisiones.
No existe una sola forma de dividir el trabajo y, por lo
tanto, las actividades deben distribuirse de distintas maneras; pero en grupos
lo suficientemente pequeños como Para facilitar el trabajo, pero no tan
pequeños que disminuyan la productividad. Con relación a los motivos por los
cuales se divide el trabajo, se puede señalar el siguiente:
a) Los hombres recogen, o tienen preferencia, por
determinadas labores de acuerda a sus diferentes capacidades, habilidades,
aspiraciones y afinidades profesionales.
b) Al reducir el campo de actividades, se facilita el
estudio, que junto a la experiencia- que se adquiere por la repetición de una
tarea, permiten la especialización y, por lo tanto, el aumento de. la
eficiencia.
c) Par razones obvias, conforme las labores adquieren
proyección en el tiempo y en el territorio, se hace imposible que una misma
persona pueda hacer dos cosas diferentes o estar en dos sitios distintos al
mismo tiempo.
d) El campo de los conocimientos científicos y de las
técnicas es tan amplio que hace imposible que un hombre pueda dominar todos sus
campas, lo que obliga a dividir el trabajo por razones pragmáticas. Según
Gulik, "la división del trabajo y la organización estructurada son las dos
palancas por las males la humanidad asciende en el proceso de su
civilización".
La división del trabajo depende en forma importante del
tamaño de la organización, de sus objetivos y de sus sistemas de trabajo, de
control y de coordinación; pero en ella, tomó en todo aspecto de interrelación
humana, también inciden algunos factores o hechos informales.
El propósito fundamental de la división del trabajo es
facilitar las labores, al separarlas según su naturaleza. Para hacerlo, es
necesario tener una concepción global del trabajo y de las interrelaciones que
sucederán la práctica, cuando él se desglose y asigne a diferentes individuos.
Al efectuar esa fragmentación, hay que. Canalizar
adecuadamente a, través de buenos sistemas coordinadores, la tendencia que
existe en las partes a tener existencia propia totalmente libre. Esto es muy
evidente en. las unidades muy especializadas en su forma de operación que, a
menudo se sobreestiman con relación a las del resto de la organización, lo que
atenta contra él sistema operativo integral de ella.
Existen diversos criterios para dividir él trabajó, que
señalan en qué forma se fraccionará la tarea, que tienen indicaciones diversas,
pero qué pueden combinarse dentro de una organización.
La división del trabajo tiene gran influencia sobre la
eficiencia de la realización de labores y en los resultados. Que se obtienen,
por el conocimiento que adquiere el personal. Sin embargo, existen ciertas
limitaciones, entre las que se pueden mencionar:
1. Cuando el trabajo
se divide en tareas pequeñas con el propósito de lograr gran
especialización, se produce un gran número de operaciones rutinarias, que hacen
que el individuo pierda interés. Conviene entonces que la división se limite a
un grado tal, que permita al individuo utilizar su inteligencia y habilidades
humanas y no sólo su experiencia automática.
2. Cuando el trabajo
se subdivide al extremo que la tarea resultante es menor que la que puede
realizar un hombre trabajando continuamente, no se obtiene ninguna ventaja
práctica. Este tipo de división se acepta sólo cuando la destreza o
conocimiento de una persona pueda usarse sólo a ratos.
3. La división no
puede aplicarse a tareas que son indivisibles por su naturaleza misma (cerrar
el sobre y pegar la estampilla; recepción y entrega en bodegas, etc.)
La especialización
Uno de los principales productos de le división del trabajo
es la especialización, que puede referirse a unidades o a individuos dentro do
una organización. La especialización podría definirse como la habilidad o
conocimiento que se adquiere mediante la dedicación al cultivo de una rama de
un determinado arte, ciencia o actividad.
A través de la especialización de individuos o grupos, se
promueve el mejoramiento de las labores, el aumento del rendimiento o de la
calidad de su trabajo o se reduce el número de personas necesarias para
realizar una tarea específica. Taylor señaló que "el trabajo de torta
persona en la organización debe limitarse, en la medida de lo posible, al
cumplimiento de una sola función principal". Sin embargo, conviene
mantener el justo equilibrio, evitando tanto a los sabelotodo como al individuo
tan especializado que llega a pecar de estrechez de criterio o a ignorar casi.
por completo otras materias o técnicas.
El principio de
división del trabajo se basa en los conceptos de que:
a) La concentración del esfuerzo en un campo limitado
aumenta la cantidad y calidad del trabajo.
b) La redacción de las necesidades de conocimientos
disminuye el tiempo de aprendizaje.
c) La personalidad humana es producto de características
particulares de cada Individuo y la actualización de esa Personalidad se logra
por el auto desarrollo dinámico de los componentes.
d) La especialización requiere que la persona utilice en su
trabajo sólo unas pocas habilidades y ello se acentúa a medida que 1a
especialización se hace mayor. Como consecuencia, se produce una situación
psicológica que impide el auto mejoramiento y el desarrolla completó de 1a
personalidad.
e) La, especialización requiere una actuación más mecánica,
que exige menos madurez intelectual.
Si se encuentra el necesario equilibrio entre el grado más
conveniente de especialización para la personalidad de cada individuo y los
requerimientos de la empresa es posible un aprovechamiento racional de los
especialistas en las actividades de la empresa.